Francisco Cerúndolo resolvió un debut exigente en el Masters 1000 de Shanghai. El argentino superó al ruso Roman Safiullin por 7-6 (5) y 6-3 y avanzó a la tercera ronda, donde enfrentará al checo Jakub Mensik, un rival al que viene de vencer en Beijing. 

El bonaerense, número 20 del ranking mundial, necesitó más de una hora y media para cerrar el encuentro. La mayor dificultad estuvo en el primer parcial: ante un adversario que lo obligó a defender y sostener intercambios, Cerúndolo encontró la diferencia en el tiebreak. Allí aprovechó los errores del ruso y se quedó con una ventaja que le permitió encarar el segundo set con otro margen.

Desde entonces, el argentino logró imponer su juego con mayor continuidad. El servicio fue uno de sus apoyos: terminó con ocho aces y ganó el 81% de los puntos disputados con su primer saque. Así completó la victoria sin necesidad de un tercer parcial.

El resultado también inclinó a su favor el historial frente a Safiullin, ubicado en el puesto 79. Hasta este encuentro estaban igualados, con un triunfo por lado: el ruso había ganado en Wimbledon 2024 y Cerúndolo se había impuesto ese mismo año en Belgrado. Ahora, el argentino domina la serie por 2-1.

La próxima prueba será Mensik, quien eliminó al serbio Miomir Kecmanovic por un doble 6-3. Cerúndolo lidera por 3-0 los enfrentamientos entre ambos y cuenta con un antecedente cercano: lo derrotó la semana pasada en Beijing, donde luego cayó en cuartos de final ante Daniil Medvedev.

En Shanghai buscará volver a los octavos de final, instancia que alcanzó en 2023, cuando fue eliminado por el estadounidense Sebastian Korda. Su triunfo amplió el buen comienzo de los argentinos en el torneo, después de las victorias de Juan Manuel Cerúndolo, Sebastián Báez, Thiago Tirante y Camilo Ugo Carabelli. Para su hermano menor, la segunda ronda reserva un desafío frente al español Carlos Alcaraz.